Los Picaportes de mi Vida






Nos toma sin un porqué,
sin hora señalada,
sin un tímido ademán sobre la espalda;
franquea el instante su presencia advenediza,
pálida huésped
con su viudez de fiesta.

Y se asila en silencio,
fibra a fibra
se instala en nuestro lecho y nuestra mesa,
trasgrede todo muro, toda puerta
donde el alma se defiende
en pro y en contra.

"Presencia de la tristeza"
Flor Alba Uribe

Frio día.
Respiré el aire limpio, húmedo, de aquella mañana de invierno.
La calle estaba preparada para entregarse al caer de una lluvia que involucra aguas y hojas, desatadas desde el cielo. Algunas ráfagas cómplices se avecinaron y absurdas, comenzaron a adentrarse en la casa llevándose consigo ropas, pieles y amores.
La lluvia se lo lleva todo y hasta lo que creemos nuestro, ya no lo es.

Y entonces, tirité. Eché a correr por el pasillo blanco, iluminado, hasta la habitación que compartíamos. La puerta, también blanca, con picaporte metálico, se dibuja sobre la pared lisa a intervalos regulares. Me sobresalté al percibir un leve zumbido. Procedía del tubo incandescente de la cocina. O del propio oído, que se esforzaba por captar algún eco, el mínimo crujido.
Silencio. Ni un rumor, ni un paso. Sólo el ronroneo constante del espacio vacío. La respiración del pasillo.

Entré. Registré el armario, la mesilla, la estantería de la que habían desaparecido todas sus cosas, levanté el colchón, abrí los cajones, me tiré en el suelo para mirar debajo de las camas, y aunque no sabía lo que estaba buscando, no encontré ya ninguna cosa que hubiera sido suya.
Nada, excepto yo misma.

Autobiográfico






Esto ya va mejor.
Ya no le tengo miedo.

Y me complace que usted,
como quien no quiere la cosa,
haya fijado el barniz de sus ojos en mis piernas.

"Esto ya va mejor..."
Almudena Guzmán



- Tú me miraste -le dije despacio, segura de que me entendería-. Porque sabes mirarme.

Luego, la calle Sagunto cerró sus brazos sobre mí como sólo saben cerrarse los brazos de un amante.


(Y así sigo mis dias, tomando apuntes a través de historias que quizás han pasado, que pueden estar pasando y que yo registro en forma de instantes, de sensaciones, y que luego me las guardo muy dentro para que un día, no sé cuándo, me cuenten esos detalles de la vida que sigo sin entender pero que no me importa..., porque los vivo como un tesoro para luego compartirlos contigo.)

Vestida de Mar






Que hay otro ser, por el que miro el mundo,
porque me está queriendo con sus ojos.

Que hay otra voz con la que digo cosas

no sospechadas por mi gran silencio;

y sé que también me quiere con su voz.


"Qué alegría vivir"
Pedro Salinas


Me voy vestida de mar.
Me acompañan huellas
y mudas penas
por la blanda arena
hasta la espuma.
Voy a callar la voz
arrullada en el canto
de las caracolas
vestida de mar oscuro.

Y si llama él
no le digais nunca que estoy.
Decidle que me he ido
con mi soledad.
Que salí a buscar
voces antiguas
de viento y de sal.
Voces nuevas
que requiebren mi alma

Me lleva el mar
Y me voy hacia allá
Como en sueños,
dormida,
vestida de mar.
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